¿Donde está y qué es Allmandring? Mucha gente llega a esta página a través de Google buscando información de esta calle y residencias de estudiantes de Stuttgart. Ya que estoy usando su nombre para un blog que no tiene nada que ver con la universidad, creo que al menos debería incluir un poco de información acerca de esta calle del campus alemán para los que acaban perdidos aquí.
No voy a poner ninguna foto porque cada uno tiene sus recuerdos. También es mejor para los que no han estado, ya se la encontrán alguna vez.
Este es un plano sacado de la web de la uni (pdf), aunque hay otro más completo con leyenda:

La calle (google maps) tiene un kilómetro de largo, aunque la parte más divertida es el callejón que transcurre por el interior de la residencia Allmand I: la más vieja, la mas sucia, la que tiene más vida. Está compuesta por edificios desordenados con unas 45 habitaciones y 3 cocinas comunes cada uno. A ambos lados de la calle también están las más nuevas Allmand II y III y Straußäcker III (apartamentos de 3 o 4 habitaciones) y Straußäcker I y II, unas casitas de entre 3 y 6 habitaciones.
Otros sitios interesantes son:
Zum Essen und Trinken está el Boddschamber (también conocido como antro), una casita con terraza en medio de Allmand I. Por allí pasan los personajes del campus, y aunque oficialmente cierra temprano, no es raro que el camarero deje medio abierto hasta el amanecer. Al lado de Straussi I también hay una pizzería y un Kneipe, más grandes que el antro pero menos auténticos.
Detrás de Allmand I hay un prado en pendiente que baja hasta el lago y hasta el bosque de Pfaffen. En invierno suele estar nevado y en agosto unos hippies montan las raves del Umsonst und Draußen.
Sportshalle, la zona de deportes situada después de Allmand III. Tiene acceso libre a la pista de atletismo, campos de futbol, basket, volley y half-pipe, y de pago al gimnasio, piscina y pistas de tenis. También ofrecen cursos de todo tipo: deportes varios, artes marciales, remo, etc.
El Internationales Zentrum es un edificio al principio de la calle, al otro lado del puente más resbaladizo del mundo. En él se encuentra la oficina de atención al estudiante extranjero y hacen algunos de los cursos de idiomas.
Hay otros sitios interesantes, como la residencia de profesores invitados, el café más barato y malo del país en el Ökumenisches, las lavanderías y sus máquinas de cerveza y por supuesto, los Hausmeisters, pero creo que esto es suficiente, cada uno encontrará su sitio en Allmandring…
Hablar de Jamaica habitualmente hace pensar en Bob Marley y reggae. Pero por supuesto, cualquier simplificación suele ser mala. Jamaica musicalmente ha evolucionado al dancehall, y el país caribeño también es café, es ron y es historia (la de los británicos trayendo esclavos, lo que explica que sea el mayor país “angloparlante” de Centro y Suramérica, y que el 90% tenga acendencia africana).
El descubrimiento del que más disfruté cuando visité la isla en semana santa fue la sensación de naturaleza salvaje en forma de selvas y playas desérticas. Hay que decir que la mayoría de turistas se mueven en circuitos, van en minibús del aeropuerto al resort y a algunas atracciones turísticas, como cascadas, algunas mansiones, o el mausoleo de Bob Marley. Sin embargo, si uno encuentra un chollo para visitar la isla caribeña, merece la pena alquilarse un coche y recorrer las carreteras, con lo que se pueden encontrar auténticas perlas:
Reggae beach

En las ciudades de la franja norte como Mo’bay u Ocho Rios hay playas urbanas abarrotadas, pero por toda la costa hay algunas playas semidesérticas, donde por unos 4€ puedes disfrutar todo el día de playas tranquilas y limpias, con pequeños chiringuitos donde disfrutar de una Red Stipe. Una de ellas es Reggae Beach, pero también hay otras como la Turtle Beach o la James Bond Beach (llamada así por la mansión que tenía Ian Fleming, actualmente un hotel).
Treasure beach

Perdida en el sur, en una zona sin desarrollar turísticamente se encuentra esta maravilla. Consta de dos playas, separadas por unas rocas y un pequeño embarcadero. En la zona este sólo hay un restaurante, un poco bohemio, el Jack Sprat, con fantástico pescado y pizzas; y en la oeste hay un par de pequeños hoteles y algún chiringuito al más puro estilo español (copas, música y algo para picar). Lo único malo: la fuerte corriente te puede dejar unas millas mar adentro, y en el paseo de vuelta nadando te puede morder un tiburón.
Seven mile beach

Larguísima y fantástica playa enfocada al oeste, con el pueblo de Negril al sur (fotos aéreas). Es un contínuo de hotelitos (una ley local prohibe que sobrepasen a las palmeras) de entre 6 y 40 habitaciones, y puedes recorrer sus restaurantes y bares por la playa. Hay también un par de chiringuitos con conciertos (Bourbon Beach, Risky Business, Kuyaba, etc.), y un domingo noche encontramos un dancehall cerca de la desembocadura del río Negril. Al otro lado de la carretera está el Jungle, un garito muy recomendable para salir un jueves o sábado noche.
Más al sur, aunque lejos de la playa está el West End de Negril, una zona llena de chalés y restaurantes, como el Hungry Lion (tranquilo, bonito y bueno) o el Rick’s Café (interesante, pero muy turístico: terrazas con vistas a la puesta de sol, piscina-bar y gente saltando de las rocas al mar).
Port Antonio
A pesar de que la isla tiene menos de 250km de punta a punta, la calidad de las carreteras, la confusión con las pocas señales que hay, el tráfico, y las travesías por todos los pueblos hace que se necesiten un par de días para cruzarla de punta a punta. Port Antonio es un pueblecito tranquilo situado en el noreste, un clásico lugar de descanso y aislamiento para artistas yankis, que apuesto que deben relajarse en la Frenchman’s Cove o por alguna playa en las faldas de las Blue Mountains. No pudimos ir este año, aunque queda pendiente para un hipotético futuro viaje, a ver si es tan recomendable como cuentan.